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viernes, 21 de junio de 2013

CAMPEONES

Todo o nada. El pugilista sube al cuadrilátero sabiendo que podría ser su última pelea. Se juega mucho más que el cinturón, que ahora es apenas un símbolo de su consagración como campeón del mundo. Se juega la reputación, su vida, el futuro. Sabe que tiene que subir a pegar, y volver a pegar.

No puede escatimar esfuerzos a la hora de golpear. Es que, por si no lo sabían, el campeón no está jugando. Un knock out (K.O) en este momento de su carrera, lo dejaría mucho más abajo que en la lona. Lo empujaría al olvido. Faltan veinte segundos para que suene la campana. El boxeador está en su punto sin retorno. No puede perder. 

El goleador respira. Una multitud grita desaforadamente entre vítores e insultos. El jugador está quieto frente al agazapado arquero. Faltan veinte segundos para patear el penal. En otro momento podría errarlo y sólo sería una anécdota del Fútbol amateur, pero ahora no juega con esa posibilidad. No cuenta con ese lujo. Juega en primera división y en un mundial. No puede fallar, no se puede equivocar, no hay margen de error en las ligas mayores. Los cien mil espectadores parecieran moverse en cámara lenta. El no está jugando un partido.

Esto ya no es un deporte donde lo importante era competir. Se juega un contrato Europeo millonario. Su pase al futuro asegurado. No puede patear mal. Es todo o nada. Lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Si el boxeador cae, se levantará de la lona, pero no del prestigio. Si el jugador no convierte el gol, maldecirá sobre el césped, pero alguien más romperá un contrato sin firmar. 

Salvando las distancias, es la misma presión que sentimos al publicar cada número de nuestra revista. Hace un año comenzamos con el sueño de convertirnos en una alternativa potable para la juventud. Trabajamos duro para lograr una edición única cada vez. Ponemos todo para el mejor público que nos espera ansiosos.

Y unos minutos antes que la revista salga de imprenta, sentimos lo del boxeador. O los segundos previos al penal. A diferencia de los dos ejemplos, no estamos cuidando nuestro prestigio o un contrato millonario, sino algo mucho más importante: la responsabilidad y el compromiso ante Dios de dar lo mejor.

Quisimos jugar en las ligas mayores, y hoy, estamos saliendo en gran parte de Latinoamérica. Eso nos produce un profundo respeto por los miles de lectores y por saber si estamos dando lo mejor. Cuidamos el diseño, las fotos, los informes y cada nota. 

No hay una sola frase al azar. No ponemos rellenos o notas de color. Cada página tiene que tener algo para decir, en lugar de solo decir algo. Seleccionamos sólo lo mejor y escribimos cada nota como nos hubiese gustado que nos hablaran a nosotros.

Salimos a la calle, como si fuese el último número. Donde hay que ponerlo todo. Cada edición es premium, cada número tiene que ser de lujo. El equipo trabaja como si se jugaran un título. Durante más de un mes, están investigando, viendo lo que pega, consiguiendo información, seleccionando los mejores libros, para que a la hora de salir de imprenta, sepamos que lo dimos todo. No sabemos si lo estamos logrando, pero de igual manera, no podemos caer en la lona o errar el penal. 

Esto, es un mundial, y ya dejó de ser un deporte. Es una guerra contra el enemigo, y no una simple lucha de novatos. Gracias, estimado Zelote, por ser un fiel lector y por el incondicional apoyo en cada número. Gracias por la amistad y la confianza. Por las críticas y los halagos. Esta, más que nunca, es una revista para campeones, para los verdaderos campeones de lo eterno. Ah...olvidé decirte que sólo faltan veinte segundos para comenzar a leerla. Que disfrutes el gol.


POR: DANTE GEBEL

sábado, 8 de junio de 2013

SEA USTED MISMO

 

¿Alguna vez se comparó con otra persona? ¿Cómo se sintió?
 
¿Qué es la confianza? Se ha definido como la cualidad de afirmación que lleva a uno a realizar algo; la creencia de que uno es capaz y aceptado; la certeza que hace que uno sea decidido, abierto y llano.

Si usted piensa en cada una de estas tres definiciones, verá como el diablo ataca a quien muestre cierto grado de confianza. Las personas que han sido maltratadas, rechazadas o abandonadas, generalmente no tienen confianza. Esas personas tienen una personalidad vergonzosa, culpable y poseen una imagen muy pobre de sí mismos.

Su meta última es la total destrucción de la persona. La razón es simple:

Un individuo carente de confianza nunca dará un paso para hacer nada edificante en el reino de Dios o perjudicial para el reino de Satanás, y por lo tanto nunca cumplirá el plan de Dios para su vida.
La espera de fracasos + el temor al fracaso = fracaso

Satanás no quiere que usted cumpla el plan de Dios para su vida porque usted es parte de su última derrota. Si él logra hacerle creer que usted es incapaz, entonces usted ni siquiera intentará emprender nada que valga la pena. Aunque haga algún esfuerzo, su temor al fracaso sellará su derrota, lo que debido a la falta de confianza, probablemente usted espere desde el principio. Esto es lo que se conoce como el “síndrome del fracaso”.

No importa cuántos planes maravillosos Dios pueda tener en mente para usted, pero hay una cosa que tiene que saber: La habilidad de Dios para hacer que su voluntad se cumpla en su vida está determinada por su fe en Él y en su Palabra.

Si usted realmente quiere ser feliz y tener éxito tendrá que empezar a creer que Dios tiene un plan para su vida y que Él hará que sucedan cosas buenas en su vida mientras usted deposita su confianza en Él. No necesitamos tener confianza en nosotros mismos; ¡necesitamos tener confianza en Jesús!

Yo tengo confianza en mí misma solamente porque sé que Cristo está en mí, siempre presente y listo a ayudarme en todo lo que intento hacer por Él. Un creyente sin confianza es como un avión parado en la pista pero sin combustible; se ve muy bien por fuera, pero no tiene poder. Con Jesús en nuestro interior tenemos el poder de hacer lo que no podemos hacer por nosotros mismos.


La mentira sobre la confianza en uno mismo

Todos hablan acerca de la confianza en sí mismos. Se ofrecen todo tipo de seminarios sobre la confianza, tanto en el mundo secular como en las iglesias. La confianza generalmente se refiere a la “confianza en uno mismo” porque todos sabemos que necesitamos sentirnos bien con nosotros mismos si es que alguna vez vamos a lograr algo en la vida.

Se nos ha enseñado que todas las personas tienen necesidad básica de creer en sí mismas. Pero ese es un concepto equivocado.

En verdad, no necesitamos creer en nosotros mismos, necesitamos creer en Jesús y que Él está en nosotros. Que no se nos ocurra sentirnos bien con nosotros mismos separados de Jesús.
Cuando el apóstol Pablo nos instruye a no colocar nuestra confianza en la carne (Filipenses 3:3), él quiere decir exactamente eso. No tenemos que tener confianza en nosotros mismos, ¡Tenemos que tener confianza en Dios!


Confianza en ser un individuo

En 1 Corintios 3:16-17, Pablo nos enseña que todos formamos un cuerpo aunque cada uno de nosotros es un miembro de ese cuerpo. En Romanos 12:4-6 dice casi lo mismo, pero de diferente manera. Esta es una verdad muy importante ya que vivimos una vida miserable y apagamos el poder de Dios en nosotros cuando tratamos de ser algo o alguien que no somos.

Si Él hubiese querido que fuésemos iguales, nos habría hecho iguales. En cambio nuestra exclusividad es tan importante para Él que hasta se llegó al extremo de darnos diferentes huellas digitales a cada uno. No es malo ser diferente. ¡Ese es el plan de Dios! Usted tiene que creer que es un individuo único, especial y valioso.


No trate de ser otra persona

Una de mis características es mi voz. La mayoría de las mujeres tienen voces suaves, dulces; pero la mía es profunda. Con mucha frecuencia, cuando alguien que no me conoce llama por teléfono, cree que ha atendido el hombre de la casa. No siempre me hacía sentir bien esa característica única; es más, me hacía sentir insegura.

Pensaba que mi voz era decididamente extraña. Cuando Dios me llamó para enseñar su Palabra y empecé a darme cuenta de que algún día podría estar hablando públicamente y hasta tendría un ministerio ¡me aterroricé! Pensé que iba a ser rechazada porque mi voz sonaba tan diferente de la manera como yo pensaba que debía sonar la voz de una mujer. Yo me comparaba con lo que se aceptaba como norma.

La gracia de Dios nunca estará disponible para que usted sea otra persona. Él lo creó a usted para que sea usted; el mejor usted que pueda ser. Olvídese de intentar ser otra persona. Eso es siempre un error, porque generalmente la persona que usted escoge para parecerse, la persona que “lo tiene todo”, no es como usted cree.

¡Sea usted mismo! ¡Usted tiene el derecho de ser usted mismo! ¡No permita que el diablo le robe ese derecho!
 

JOYCE MEYER

ELEGIDAS POR DIOS


 

Si seguimos siendo fieles a Dios, eventualmente llegaremos a donde Dios quiere que estemos.

Pablo nos dice sencillamente qué es lo que elige Dios, y por qué. Dice que elige lo que para el mundo es tonto, para avergonzar a los sabios; y lo que el mundo llama débil, para avergonzar a los fuertes.

Estoy tan contenta de que esto me indica que Dios deliberadamente me escogió a mí. No me obtuvo por casualidad. Nadie lo obligó a tomarme en este ministerio, porque no había nadie más que quisiera hacerlo.

Cuando Dios tuvo la idea de Life in The Word Ministries, buscó en el desastre más grande que pudiera encontrar, vio a alguien que lo amaba y tenía un corazón para Él, alguien que quería trabajar duro, alguien decidida, diligente y disciplinada. Yo no tenía un talento especial. Lo único que hago bien es hablar… pero hasta mi voz suena un poco rara.

La gente mira lo exterior, pero Dios mira el corazón. Su elección no se basa en el aspecto personal, la educación o las posesiones, y ni siquiera en nuestros talentos. Se basa en la actitud de nuestro corazón, y en si estamos dispuestos a cumplir apenas un puñado de requisitos para ser utilizados por Dios.

Tomado del libro: El poder de la determinación 

COMO SER RADICAL Y EXTRAORDINARIAMENTE BENDECIDO

 


Cada uno de nosotros esperamos recibir bendiciones. Queremos comida, ropa y una casa bonita para nuestras familias. Deseamos paz, gozo y amistad. Dios quiere esas mismas cosas para nosotros.

Pero Él puede darnos mucho más que únicamente lo suficiente para sobrevivir. Él tiene la habilidad de proveer para nosotros más allá de lo que podemos imaginarnos y puede bendecirnos radical y extraordinariamente. 

Considere estas palabras: Radical significa: “drástico o en extremo”. Extraordinario significa: “más allá de la razón, sin reservas, impresionante. Esa es la clase de bendiciones que Dios tiene para usted y para mí.

La Escritura confirma que Dios desea proveer para Su pueblo de manera extraordinaria. El Salmo 23:5 dice: ...unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. En Malaquías 3:10, Dios dice: probadme ahora en esto... si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Dios quiere proveer abundantemente y en maneras tan grandes que no podemos comprender.

CREYENDO LA PROMESA DE DIOS

¿Cómo tenemos acceso a las bendiciones radicales y extraordinarias? Efesios 2:10 nos da más entendimiento en cuanto a esto, explicándonos que Dios preparó de antemano una buena vida para nosotros. Usted y yo podemos tener esa vida únicamente si elegimos caminar en ella, si nos sometemos a Su voluntad para nosotros. La clave es la obediencia. 

Me es de gran ánimo leer sobre otros seguidores obedientes de Dios, como lo fueron Noé y Daniel. Noé obedeció a Dios construyendo un arca sin tener señales visibles de que lo que Dios le había dicho era verdad. También obedeció las otras instrucciones de Dios, como por ejemplo: mover dentro del arca a su familia junto a la manada de animales de par en par lo cual fue una tarea monumental. 

Después del diluvio las aguas bajaron y la bendición de Noé fue evidente: Tanto él como los demás habitantes del arca eran los únicos seres vivientes que quedaban en la tierra. 

Daniel también recibió bendiciones radicales de parte de Dios. Él fue llevado a la casa del rey para ser enseñado, estuvo de acuerdo con las restricciones de Dios, de que no comería ciertas comidas o haría ciertas cosas a pesar de que el rey le dijo que hiciera lo contrario. Daniel propuso en su corazón no contaminarse. 

Él pidió, que no se le obligase a comer de la porción de la comida del rey o beber del vino que se le sirviera. Hasta donde él sabía, podía morir si rehusaba ceder y desobedecer los deseos del rey, pero él tenía que hacer lo que creía era lo correcto. 

También, contrario a las instrucciones del rey, Daniel continuó orando a Dios y no al rey. ¿Qué bendiciones recibió Daniel por ser tan obediente? A cualquier lugar que fue, desempeñó un papel de liderazgo. Recibió favor ante todas las personas y ante todos los reyes. Tenía sabiduría, conocimiento, y podía interpretar sueños. Ahora bien, esa es ¡una bendición radical y extraordinaria!

SEMBRANDO SEMILLAS RADICALES
 
Primero, debemos aprender a escuchar la voz de Dios claramente. No puede obedecer a Dios si no sabe cómo escucharlo y nosotros tenemos un derecho comprado con sangre de ser dirigidos por Él. Dios nos habla de muchas maneras, a través de la naturaleza, el sentido común y la mayoría de las veces por medio de Su PALABRA. También nos dirige por medio de esa voz apacible y delicada de Su Espíritu en nosotros. Ésta es una de las maneras más comunes para escuchar de Él. 

Una vez que usted comienza a reconocer Su voz, puede elegir a obedecerlo. Sin embargo, para oír de Él, es necesario estar callados y quietos. Necesitamos silencio tanto en nuestro interior como en nuestro exterior para poder oír esa voz apacible. Algunas veces la única forma de lograr ese silencio es apagando el timbre de nuestro teléfono, salir de la casa, o encontrar un lugar tranquilo.

POR JOYCE MEYER

¿TE TIENE ATRAPADA EL ESTRES?

 

Creo que podemos vivir libres del estrés en un mundo estresante, pero eso requiere de ciertas decisiones -algunas son decisiones radicales.
En el mundo tendréis aflicción; Pero confiad, yo he vencido al mundo.
(Juan 16.33)

El estrés está aumentando en el mundo de hoy. Las buenas noticias son que, aunque los cristianos estamos en el mundo, no somos del mundo (Juan 17.11,14). No tenemos que funcionar de acuerdo con el sistema del mundo -pensar, hablar, o actuar como el mundo-, y no lo debemos hacer. De hecho, nuestra actitud y nuestro enfoque acerca de las situaciones de la vida deben ser muy distintos a los del mundo.

La fuente de nuestro estrés no son nuestras dificultades, circunstancias, Y situaciones, sino nuestra actitud y nuestro enfoque, acerca de ellas.Jesús dijo que las dificultades vendrían, pero no tienen que afligirnos. No debemos aceptar el estrés que nos ofrecen. Tenemos el privilegio de mirar los desafíos de la vida diaria desde una perspectiva calmada y tranquila.

Creo que podemos vivir libres del estrés en un mundo estresante, pero eso requiere de ciertas decisiones -algunas son decisiones radicales.
Permite que el Espíritu de Dios te guíe desde una vida caracterizada por el estrés a una vida de paz Y gozo. Cambia tu actitud y enfoque, y Dios cambiará tus circunstancias en el tiempo debido.

Di esto:
"Decido recibir la gracia (le Dios hoy para ayudarme a vivir libre del estrés, aun en medio de un mundo lleno de estrés."

DETEN TU YO EMOCIONAL

Como cristianos, en lugar de concentrarnos en como nos sentimos, debemos concentrarnos en lo que sabemos que es verdadero, según nos enseña la Palabra de Dios.  

Recuerdo aquellos años en que solía ser una “cristiana yo-yo”, como suelo llamarlo. Siempre tenía altibajos. Si mi esposo Dave hacía lo que yo quería, entonces me sentía feliz.

Pero si hacía lo que yo no quería, entonces enloquecía. Me dejaba llevar por mis emociones, en lugar de permitir que obrara el Espíritu Santo en mí.

Más que cualquier otra cosa, los creyentes me dicen cómo se sienten: “Siento que nadie me ama”, o “siento que mi cónyuge no me trata bien”, “siento que jamás seré feliz” “siento…siento…siento…”, es algo continuo.

Dios quiere que maduremos y sepamos que nuestras emociones no desaparecerán, por lo que debemos aprender a manejarlas y dominarlas en lugar de permitir que nos dominen.

Tenemos que ejercer el auto dominio y decirle a nuestra carne que esté en línea con lo que está bien, en lugar de con lo que desea.

Debemos persuadirnos a nosotros mismos de que no podremos decir todo lo que queremos decir, comer todo lo que queremos comer, quedarnos despiertos todo el tiempo que queramos, o levantarnos cuando se nos plazca.

Por el poder del Espíritu Santo, Él nos ayudará a dejar de vivir según nuestras emociones, nos enseñará a ser estables.

Tomado del libro: El poder de la determinación
Joyce Meyer

TOME SU TIEMPO PARA ESCUCHAR

 
 

Es interesante que Jesús era muy paciente con las personas y se tomaba el tiempo para escuchar sus historias. 

No tenía mucha prisa; no trataba de ver qué tan rápidamente se podía deshacer de alguien para atender a otra persona de más importancia, o cómo podía hacer lo que Él quería. No, Él se tomaba el tiempo para escuchar las luchas de cada persona, y hacía lo necesario para suplir sus necesidades.

Si sólo nos tomáramos el tiempo para oír a las personas, a veces podríamos ayudarles a iniciar un proceso de sanidad en sus vidas. Hay tantas personas dolidas que no tienen con quién platicar porque ya no confían plenamente en nadie. 

Si usted pudiera abrir su corazón a la compasión y ser amigo de esa persona – sin juzgar ni condenar – y sólo prestar oído, es posible que le ayudaría a levantar un peso muy grande. No hace falta tener todas las respuestas, sólo hace falta ponerles atención y cuidado. 

Aprender a escuchar puede ayudar más a cambiar la vida de una persona necesitada que mucho consejo o instrucción. 

Hace poco llegó conmigo un hombre que comenzó a platicarme su problema – con gran detalle. No dejaba de hablar, y varias veces intenté interrumpir su monólogo para darle mi consejo, pero no me daba entrada. Pensé: Tengo un excelente consejo y un versículo bíblico que le ayudarán. Sé precisamente lo que debe hacer. 
 
Por más que quería, no lograba decir ninguna palabra. Mi oportunidad nunca se presentaba hasta que al fin el hombre terminó de contarme su problema, y justo cuando le iba a compartir de mi gran sabiduría, dio un suspiro muy grande y dijo: “Me siento mucho mejor, Dios me acaba de decir lo que debo hacer”. Luego se dio la media vuelta, ¡y se marchó! Casi lo persigo de tan desilusionado que estaba. 

Pero me di cuenta que a él no le hacía falta mi profunda sabiduría; él no requería saber cuál era mi solución a su problema ni necesitaba mi consejo; él sólo necesitaba mis oídos para escucharle. 

Debemos aprender a escuchar mejor porque Dios puede hablarle a alguien mientras se encuentran platicándole a usted su problema. No sea tan pronto al dar su opinión, y sea sensible a lo que realmente necesita la persona a la que quiere ayudar. 

En demasiadas ocasiones, lo que verdaderamente deseamos es hacerles callar, darles una palabrita de ánimo, un versículo que más o menos sea apropiado y una oración de quince segundos para poder continuar nuestro camino, pero Dios quiere que tomemos tiempo para las personas, para escuchar lo que tienen en su corazón, para demostrarles que nos importan y que en realidad queremos ayudarles. 

JOEL OSTEEN
 

EXTIENDASE

 

Antes, cuando tenía compasión por alguien, yo no sabía qué era y pensaba que sólo les estaba teniendo lástima hasta que un día me di cuenta de que Dios me estaba hablando, pidiendo que derramara su amor y mostrara su misericordia a las personas necesitadas. 

Dios siempre nos estará llevando con personas necesitadas, y si es sensible a ello, usted podrá discernir el amor sobrenatural de Dios creciendo en su interior, dirigiéndole hacia una persona o situación donde Dios quiere usarlo a usted para traer ayuda, pero hay que saber reconocer lo que está sucediendo y después seguir aquel amor. 

En muchas ocasiones, hacemos de la guía de Dios algo muy complicado queriendo que Él nos hable, nos guíe, nos diga para dónde ir, y a quien deberíamos mostrar bondad, amor, misericordia o alguna ayuda física. Pensamos que deberíamos sentir escalofríos o escuchar un trueno en el cielo, pero, amigo, cuando siente amor está sintiendo a Dios, Él le está hablando. Cuando siente compasión hacia una persona, esa es la manera que Dios está usando para decirle que debería bendecirla. Vaya a animarla, y vea de qué manera puede hacer que su vida sea mejor. 
 
Muy bien podría ser que Dios le esté hablando, animándole a ser una bendición para ella. ¿Por qué no pagarles su comida? Páseles un recadito diciéndoles que estará orando por ellas; deténgase en su mesa para darles una palabra de ánimo. Haga algo para expresar el amor que Dios está impulsando en su interior.
Es cierto que debe ejercer discernimiento y asegurarse de que es Dios el que le está moviendo y no alguna otra motivación, pero en la mayoría de las ocasiones, cuando usted demuestra cuidado y compasión, su demostración no será rechazada. 

“Ay, Joel, esas personas del restaurante están bien, se encuentran riendo y pasándola muy bien y parece que no tienen ninguna preocupación o problema en el mundo entero. Ellas no necesitan mi dinero, tal vez van a tacharme de loco si les pago la comida y les digo que estaré orando por ellos”. 

Es posible, pero lo más seguro es que no. Dios no le daría tanta compasión por ellas si no les hiciera falta lo que usted les puede dar, pues por muy sonrientes que se vean, no sabe uno lo que puedan estar pasando por dentro porque sólo Dios ve el corazón de una persona, y Él sabe cuándo ellas están sufriendo. 

También sabe cuando se sienten solas y cuando han tomado una decisión errónea, y si usted se atreve a tomar un paso de fe y se extiende hacia ellos en amor, usted podría ser la persona que ayuda a cambiar el rumbo de una vida o la mantiene en el camino indicado. Nunca sabe lo que una palabra de ánimo hará, ni sabe el impacto que podrá tener un solo acto de bondad. 

Unos años atrás, desperté una mañana y tenía un sentir muy fuerte de cuidado y compasión por un amigo mío de muchos años. Tenía años de no verlo, y no había hablado con él desde hacia unos quince años, pero había sido uno de mis mejores amigos de niño. Jugábamos muchos deportes y pasábamos mucho tiempo junto. Seguí pensando en él durante todo el día, y yo esperaba que todo anduviera bien con él. 

Por fin, se me ocurrió que quizá Dios me estaba hablando, y que debería tomar acción. Decidí hablarle a mi amigo para saludarlo y ver cómo se encontraba, y aunque no tenía idea de cómo ponerme en contacto con él, finalmente logré encontrarlo y le hablé. 

Mi amigo contestó el teléfono, y dije: “¡Hola!” Habla Joel Osteen, he estado pensando en ti durante todo el día. ¿Cómo has estado?”

Sólo se escuchaba silencio del otro lado de la línea, ni una sola palabra, y pensé que eso era muy raro. No sabía que pasaba pero no colgué el teléfono, y después de unos quince o veinte segundos, percibí que mi amigo estaba llorando. Este hombre había sido uno de los atletas más duros y fuertes cuando estábamos creciendo, y nunca le había visto llorar, pero ahora si estaba llorando. 

Cuando finalmente pudo hablar, me dijo: “Joel, hace poco mi esposa me dejó, y he estado muy deprimido y desanimado”. Siguió diciendo: “No soy una  persona religiosa, pero oré: “Dios, si estás allí, si en realidad me amas, si te importo aunque sea un poco, sólo dame alguna señal”. Y luego sonó el teléfono y eras tú”. 

Dios sabe lo que está haciendo, Él sabe quién está sufriendo. Él sabe a quien se le están acabando las fuerzas. Si usted sigue ese fluir de amor y compasión a dónde lo lleve, podrá ser la respuesta a la oración de una persona desesperada y sola. Quizá no puede captar el impacto de una llamada corta, o lo que significa para una persona sola y dolida oír las palabras: “Estoy pensando en ti; he estado preocupado por ti. Te amo y creo en ti. Quiero estar orando por ti. Te voy a apoyar”. 

Posiblemente se le ha olvidado cuánto poder para cambiar una vida pueden llevar esas sencillas palabras de esperanza. Deje que el amor sea su guía por la vida, y nunca ignore ese sentir de compasión en su interior. Aprenda a seguir el fluir del amor divino de Dios, y Él guiará sus pasos y le mostrará cómo y cuándo expresarlo. 

Quizá tendrá que arriesgarse a verse un poco absurdo o “súper espiritual”, pero es mejor errar al seguir  la compasión que perderse de la oportunidad de ayudar a una persona para la cual podría ser su última esperanza. Hace unos quince años atrás, durante una reunión en Lakewood Church, mi mamá estaba compartiendo una Escritura y dando la bienvenida como de costumbre cuando de repente bajó su cabeza y, sin ninguna razón aparente, comenzó a llorar. 

Me encontraba en la congregación junto a mi familia y me pregunté qué estaría pasando, ya que mi mamá se quedó en silencio unos treinta a cuarenta y cinco segundos más hasta que alzó la mirada y dijo: “No lo hagas, no lo hagas. Hay alguien aquí que está a punto de hacer algo que no debería hacer; por favor, ¡no lo hagas!”

Fue un momento conmovedor para la congregación, y pasamos todos unos minutos orando. Luego, nos fijamos en una hermosa joven que se acercaba desde la parte de atrás del auditorio. Venía llorando, y después de platicar con ella, nos dimos cuenta que había estado muy deprimida porque estaba embarazada y era soltera, y su mente estaba tan atormentada al punto que sentía que su vida no valía la pena. 

Antes de salir de su casa había dejado escrita una nota explicando su suicidio, pero algo la impulsó a ir una vez más a la iglesia. No iba con la intención de cambiar de opinión, pero las palabras de mi mamá habían llegado de una manera sobrenatural hasta su corazón, tanto que pudo reconocer que Dios la amaba, que Él tenía cuidado de ella, y que tenía un futuro para ella. Ese momento le salvó la vida y cambió completamente su dirección. 

¡Cómo nos hace falta aprender a seguir el fluir de la compasión de Dios! Si mi mamá me hubiera tachado de absurdo el decir aquellas palabras, esa joven y su bebé no estarían con vida el día de hoy.
Dios puede estar animándole a usted a tener compasión de alguien. Si el nombre de una persona se le viene a cada rato a la mente, y siente compasión hacia ella, haga algo al respecto. No lo deje para más tarde, haga una llamada telefónica, pase a visitar a la persona, o haga contacto de alguna otra manera apropiada. 

“Oraré en privado por ellas”, podrá decir: “¿No basta con eso?” Posiblemente, si eso es lo que Dios le está diciendo que haga, pero muy seguido, Dios quiere que haga algo más que simplemente orar por ellas. Él quiere que haga contacto con esa persona a la que Él quiere expresarle amor y compasión. Quizá Él quiera que usted la vea cara a cara, que la mira a los ojos y le diga que Dios le ama y que usted le ama. 

Tal vez le mande poner sus brazos alrededor de esa persona “intocable” y hacerla sentir su preocupación y cuidado. Si la persona se encuentra demasiado lejos, Dios le podrá dirigir a levantar el teléfono y dejarles oír su voz expresando el amor de Dios hacia aquella persona. Aun si Dios lo lleva a hacer un viaje a algún lugar distante, hágalo con tal de expresar su amor y compasión, pues Él le dará instrucción específica e inconfundible. 

Podrá estar sintiendo un amor especial hacia sus padres y estar diciendo que en cuanto tenga un tiempo, cuando tengan los niños unos días feriados en la escuela, cuando ya no tenga tanto trabajo, entonces iré a verlos. No lo deje para más tarde porque tenemos que entender que cuando la compasión de Dios surge en nuestro interior y sentimos un amor especial hacia alguien, es por una razón específica. 

Dios no causó esa compasión dentro de usted para esa persona simplemente porque Dios estaba sin nada que hacer. No, Dios hizo nacer ese cuidado en su corazón y mente con un propósito, y ahora usted necesita responder a él. Tiene que reconocer que aunque nuestro entendimiento de alguna situación puede estar limitado, Dios puede ver el futuro, y Él puede ver el panorama completo de nuestra vida. Debemos aprender a seguir rápidamente el fluir de la compasión. 
 
POR JOEL OSTEEN

jueves, 6 de junio de 2013

PERMITA QUE SU ENFOQUE SEA EN CÓMO SER UNA BENDICIÓN


 


No viva una vida egoísta porque usted tiene mucho qué dar, mucho que puede ofrecer. Cuando su vida gira alrededor de usted mismo, no sólo se pierde de lo mejor de Dios, sino también le roba a otras personas el gozo y las bendiciones que Dios quiere darles a través de usted. 

La Escritura dice que nos debemos animar y exhortar los unos a los otros cada día. Es fácil criticar y condenar, realzar las faltas y fracasos de todo mundo, pero Dios quiere que edifiquemos a las personas, que seamos una bendición, hablando palabras de fe y victoria a sus vidas. Le puedo oír diciendo: “Joel, yo no tengo tiempo, estoy muy ocupado”. 

¿Cuánto tiempo se toma para darle a alguien un cumplido? ¿Cuánto tiempo se puede tardar en decirle a su esposa: “Te amo, eres una gran persona y me da gusto que eres mía”? ¿Cuánto tiempo se puede tomar decirle a su empleado: “Estás haciendo un buen trabajo, gracias por todo lo que haces”?

No es suficiente pensar algún cumplido; tenemos que expresarlo. Como dice la frase: “El amor no es amor hasta que lo ha regalado”. Deberíamos de levantarnos cada mañana con una actitud que diga: Hoy haré contenta a otra persona. Ayudaré a suplir la necesidad de otra persona. No viva su vida como alguien que solamente toma; conviértase en una persona dadivosa. 

“Pero Joel, tengo tantos problemas y necesidades propias…” Si, pero si quita su mente de sus problemas y comienza a ayudar a otras personas, usted no se tendrá que preocupar por sus necesidades porque Dios se encargará de ellas. Sucede algo sobrenatural cuando quitamos nuestros ojos de nosotros mismos y miramos las necesidades de las personas que nos rodean. 

El Antiguo Testamento nos enseña que cuando demos de comer al hambriento, cubramos al desnudo y animemos al triste, que entonces nacerá nuestra luz, y nuestra salvación (sanidad) se verá pronto. En otras palabras, cuando usted se extienda hacia las personas que sufren, es cuando Dios se encargará de suplir sus necesidades; cuando usted se preocupa por ser una bendición, Dios se encargará de que usted vea bendición en abundancia. 

Nunca olvidaré que cuando a mi mamá le diagnosticaron cáncer incurable en 1981, ella salió del hospital y en lugar de sumirse en la depresión, en lugar de fijar su mirada en su necesidad, en lugar de estar pensando constantemente en esa enfermedad, en el momento de su mayor necesidad, en la hora más oscura de su vida, ella se iba a la iglesia y oraba por otras personas con necesidades. 

Oraba por otras personas enfermas y de esa manera ella sembró semillas de sanidad, y así como dice la Escritura, conforme ella comenzó a ayudar a otras personas necesitadas, su propia luz resplandeció como el alba, y su propia sanidad llegó. 

Estoy convencido que mucha gente recibiría el milagro que ha estado pidiendo si simplemente giraran su mirada y atención a otro lado, buscando la manera de bendecir a otras personas en lugar de ver sólo sus necesidades y problemas. En demasiadas ocasiones pasamos la mayoría de nuestro tiempo buscando ser bendecidos. “Dios, ¿Qué puedes hacer por mí? Dios, aquí está mi lista de peticiones. ¿Las podría recibir para el próximo martes?”

Deberíamos pensar más en cómo ser de bendición en lugar de buscar ser bendecidos. Deberíamos buscar oportunidades de compartir el amor de Dios, y sus dones y su bondad con los demás, porque la verdad es que entre más los ayudemos, más se asegurará Dios que nosotros recibamos ayuda. 

Seamos prácticos. Si usted tiene cosas tiradas por su casa o almacenadas que nunca volverá a usar otra vez, ¿por qué no regalárselas a alguien que sí las usaría? Todas esas pertenencias que le sobran y que se están acumulando por todos lados  deberían usarse para suplir la necesidad de otra persona porque si no están supliendo una necesidad de usted, debería hacer de ellas una semilla. 

Hace algunos atrás, compré una maquina para cortar el césped que era cara y de las mejores que había. Tiempo después, falleció mi papá, y cambiaron muchas cosas en mi vida al llegar a ser el pastor pues estaba mucho más ocupado. Tan ocupado, de hecho, que no tenía tiempo para arreglar mi jardín y cortar mi césped, y me veía obligado a contratar a alguien para hacerme el trabajo. 

Guardé mi máquina en el garaje junto con toda la maquinaria que tenía para arreglar el jardín, y cada vez que llegaba en mi carro la podía ver y disfrutarla. 

Un día al estacionar el carro en el garaje, oí una voz dentro de mí que decía: Joel, deberías de regalar todo ese equipo de jardinería. 

Mi primera reacción fue decir: ¡Oye! Espera un momento, pagué mucho dinero por esa podadora y casi ni la usé. Está nueva y además quizá la vaya a necesitar algún día. ¿Qué tal si me despiden? 

Nuestra mente puede inventar toda clase de excusa cuando Dios comienza a abrir nuestra mano cerrada. La naturaleza humana quiere quedarse con todo, así que, siendo el hombre profundamente espiritual que soy, ignoré por completo aquella voz. 

Pasaron varias semanas y cada vez que entraba a mi garaje, sentía mucha convicción. Ahí estaba mi podadora nueva, casi sin usarse, y no le estaba siendo útil a nadie, al igual que todo mi cuerpo para cuidar el jardín. 

Yo sabía que nunca la volvería a usar, y que lo más probable era que en unos veinte años todavía estaría guardada en el mismo lugar, pero es que no soportaba la idea de regalar algo tan nuevo, algo que amaba tanto porque, ¡casi ni la había usado!

Llegué al garaje otro día, y escuché de nuevo la voz: Joel, si no regalas esa máquina para cortar el césped, comenzarás a cortar tu propio césped nuevamente.

¡En menos de treinta minutos la había regalado! 

Es muy probable que usted también tenga algunas cosas en su casa que no esté usando como ropa que no se ha puesto en años, utensilios para cocinar que ni ha sacado de las cajas de cuando se cambió  de casa la última vez, libros, la cuna y ropa de su hijo, ¡y toda clase de cosas que no ha usado en años! 

La mayoría de los expertos en este tipo de cosa dicen que si no ha usado algo en el último año, ¡debe regalarlo! Si no está supliendo una necesidad, conviértalo en una semilla. Recuerde que segamos lo que hemos sembrado. Cuando usted hace algo bueno por otras personas, entonces Dios se asegurará de que le alcancen las abundantes bendiciones de Él. 

Si usted quiere vivir su mejor vida ahora, tiene que fomentar un estilo de vida de dar: Vivir para dar en lugar de vivir para tener. Tenga una actitud que dice: ¿A quién puedo bendecir hoy? En lugar de: ¿Cómo puedo ser bendecido hoy?

Hace muchos años, los cazadores de monos o simios llenaban un barril muy grande de bananas y de otras comidas preferidas de los monos, después le hacían un hoyo en el costado del barril con el tamaño suficiente como para que el animal metiera su mano y su brazo. 

El mono metía su brazo para tomar una de las delicias que había dentro, pero al momento de encerrarla con su mano, ya no lograba hacerla caber por el orificio. Los simios eran todos obstinados y decididos en no soltar aquello, que aun cuando se les venían encima sus captores, no soltaban su premio. Eran presa fácil para los hombres con las redes. 

Lo triste es que los monos no están solos en cuanto al egoísmo ya que muchas personas viven igual. Viven con las manos cerradas, con su mente puesta en cuidar y no soltar lo que poseen que ni se fijan que eso les está robando la libertad y las bendiciones abundantes que Dios tiene planeadas para ellos. Son egoístas con su dinero, con sus recursos y con su tiempo.

Y, ¿Cómo está usted? ¿Se encuentra tan enfocado en recibir lo que quiere, y lo que necesita, que no obedece esa quieta voz cuando Dios le dice que bendiga a otros? Abra sus manos; no las cierre tan fuertemente porque Dios no puede llenar un puño cerrado de cosas buenas. Sea alguien que da en lugar de alguien que recibe. No tendrá que irse muy lejos para encontrar a una persona a la que puede ayudar porque hay un mundo entero que está clamando por ayuda y usted tiene la oportunidad de vivir sin egoísmo, demostrando el carácter de Dios. Dios es dador, y usted nunca será más como Dios que al dar. 

Dios le prometió al patriarca del Antiguo Testamento, Abraham: “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás de bendición”. Muchas veces leemos promesas como éstas y decimos: “¡Que bueno, Dios! ¡Ándale, derrama tus bendiciones sobre mí!” Pero, si se fija, hay una condición: Tenemos que hacer algo; mejor aún, tenemos que ser algo. Dios nos está diciendo que no seremos bendecidos sólo para vivir lujosamente o egoístamente, sino seremos  bendecidos para ser una bendición. De hecho, si no estamos dispuestos a ser una bendición, entonces Dios no derramará de su favor y bondad en nuestra vida. Recibiremos de Dios la misma medida de lo que damos a los demás. 

Pero no entiendo, Joel, yo no tengo nada que dar. No tengo una máquina para cortar césped guardada como tú”. 

Quizá no, pero todo depende de su actitud. Tiene que ser fiel en lo poco que tiene en este momento antes de que Dios le bendiga con más. Mucha gente dice: “Dios, ¿cuándo me bendecirás?” Sin embargo, si pusiéramos un poco más de atención, posiblemente escucharíamos la voz de Dios diciendo: “¿Cuándo comenzarás a ser una bendición?” 

El dar es un principio espiritual. Lo que dé le será dado, si regala una sonrisa, recibirá sonrisas de otras personas; si es generoso con las personas en el tiempo de su necesidad, Dios se encargará de que otras personas sean generosas con usted en su hora de necesidad. Es interesante, ¿no cree? Lo que usted haga suceder para otros, Dios hará que suceda para usted.


JOEL OSTEEN

VALORE EL DIA DE HOY


 

 Algunas personas están convencidas que la vida es simplemente una serie de problemas que se tienen que resolver. 

Entre más pronto logren salir del problema, más pronto estarán felices, pero la verdad de todo es que después de pasar con éxito este problema, habrá otro nuevo que enfrentar. Y al haber superado ese obstáculo, habrá alguna otra cosa que superar pues siempre hay otra montaña que escalar. 

Por eso es tan importante disfrutar el viaje, no sólo es destino final. Nunca llegaremos, en este mundo, a un lugar donde todo esté perfecto y ya no tengamos retos. Por muy admirable que sea el fijarse metas y lograr alcanzarlas, no debe involucrarse tanto en alcanzar esas metas que cometa el error de no disfrutar el punto donde se encuentra en este momento. 

Me ha tocado oír decir a algunos padres: “Bueno, en cuanto salgan de pañales mis hijos, estaré alegre”. Después de algunos años dicen: “En cuanto entren a la escuela, tendré algo de tiempo libre. Entonces si estaré alegre”. Pasan unos años más y comentan: “Cuando se reciban los hijos, las cosas se calmarán, y entonces podré disfrutar de mi vida”. 

Mientras tanto, la vida les pasa por alto. “Nada más que reciba este ascenso, cuando cierre este trato de negocios, cuando me jubile…”. No, usted necesita aprender a disfrutar de su vida ahora, cada día, cada parte de la jornada de la vida. No espere que todo esté tranquilo, que sus problemas estén resueltos, que su pareja cambie, que el negocio crezca o que la deuda sea liquidada para poder disfrutar de su vida. 

Tampoco busque que los grandes acontecimientos sean la fuente de su alegría porque aunque causen gozo por un tiempo, después se desvanece, y usted se queda como un adicto que busca la droga ya que necesitará y buscará alguna otra cosa que le produzca gozo. 

¿Por qué no ser feliz ahora mismo? No permita que pasen muchos años para darse cuenta luego, demasiado tarde, que algún evento o logro, y aun una serie de ellos, no le producen un gozo duradero. Valore el día de hoy. Disfrute de la jornada de la vida. 

Estos son los mejores días, y esperamos que dentro de veinte años usted podrá mirar atrás y decir: “¡Fue una de las mejores épocas de mi vida!”

Puede estar diciendo: “Pero, es que tengo tantos problemas. ¿Cómo puedo disfrutar de la vida?” Necesita darse cuenta que cada persona tiene problemas; usted no es el único en ese aspecto. Todos pasamos por tiempos que no entendemos, y aunque usted piensa que sus problemas son enormes, trágicos o devastadores, alguien – posiblemente muchas personas – vive una situación mucho peor a la suya. 

Si compara su vida a la de otra persona, la suya tal vez parecerá un lecho de rosas. Nunca devalúe lo que Dios ha hecho por usted porque, aunque tenga algunos obstáculos hoy, algunas personas darían todo por tener su vida. Los que vivimos en los Estados Unidos deberíamos estar agradecidos por todo lo que tenemos y deberíamos dejar de mirar sólo lo que está mal y agradecerle a Dios por lo que está bien. 

El apóstol Pablo escribió más de la mitad del Nuevo Testamento estando encarcelado, y en muchas ocasiones en celdas como del tamaño de un pequeño cuarto de baño. Algunos historiadores y comentaristas bíblicos creen que el sistema de aguas negras corría por en medio de una de las cárceles donde se encontró Pablo por un tiempo. Algunos comentaristas dicen que es posible que él escribiera algunos de los grandes y maravillosos pasajes del Nuevo Testamento parado en aguas negras que en ocasiones le hubieran subido hasta la cintura. 

Sin embargo, Pablo escribió palabras tan llenas de fe como “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, y “Más a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús…” y “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: “¡Regocijaos!” Note que debemos regocijarnos y estar contentos siempre, en todo momento. En su tiempo de dificultad, cuando las cosas no van como usted quisiera, en lugar de atufarse y sentir autocompasión, tome la decisión de regocijarse en el Señor. ¡Escoja estar feliz! Escoja mantenerse lleno de gozo. 

Cuando se regocija en medio de sus dificultades, está hiriendo al enemigo porque no sabe qué hacer con personas que siguen alabando a Dios a pesar de sus circunstancias. Nuestra actitud debería ser: No me importa lo que venga contra mí, yo me mantendré lleno del gozo del Señor. He decidido vivir mi vida y ser feliz, y disfrutaré de mi vida al máximo. 

Necesitamos entender que el enemigo no quiere robar sus sueños, su salud, o sus finanzas, tampoco quiere su familia, lo que quiere principalmente es su gozo. La Biblia nos dice que “el gozo del Señor es su fortaleza”, y su enemigo sabe que si puede engañarle y convencerle de vivir siempre deprimido y triste, usted no tendrá la fuerza necesaria – ni física, ni emocional, ni espiritual – para sobrellevar sus ataques. Usted será vulnerable y débil. 


POR: JOEL OSTEEN

DECLARE EL FAVOR DE DIOS

 


Reconozcámoslo o no, nuestras palabras afectan el futuro de nuestros hijos ya sea para bien o para mal. Nuestras palabras tienen la misma clase de poder que ejercían las palabras de Isaac.

Debemos hablar palabras amorosas de aprobación y aceptación, palabras que animen, inspiren y motiven a nuestros hijos a alcanzar nuevas alturas. Al hacer esto, estamos hablando bendiciones a sus vidas, estamos hablando abundancia e incremento, estamos declarando el favor de Dios en sus vidas. 

Pero en demasiadas ocasiones, nos deslizamos a hablar palabras duras que critican a nuestros hijos, constantemente encontrando alguna falta en lo que nuestros hijos estén haciendo. “¿Por qué no puedes salir mejor en tus notas?” No dejaste bien el jardín. Vete a limpiar tu habitación, ¡parece una pocilga! No puedes hacer nada bien, ¿verdad?”

Palabras tan negativas causarán que nuestros hijos pierdan ese sentido de valor que Dios ha puesto dentro de ellos. Como padres, tenemos la responsabilidad ante Dios y la sociedad de entrenar a nuestros hijos, de disciplinarles cuando desobedecen, de amorosamente corregirles cuando toman malas decisiones, pero no debemos estar constantemente regañándoles.

Si usted habla continuamente palabras que desaniman y desalientan, antes de mucho tiempo usted destruirá la imagen propia de su hijo; y con sus palabras negativas, abrirá la puerta, permitiendo que el enemigo traiga toda clase de inseguridad e inferioridad a su vida. Millones de adultos hoy día están todavía sufriendo los efectos de las palabras negativas que les hablaron sus padres de niños. 

Recuerde que si comete el error de constantemente hablar palabras negativas sobre sus hijos, usted está maldiciendo su futuro. Además, Dios le pedirá cuentas a usted por haber destruido su destino. Con la autoridad viene responsabilidad, y usted tiene la responsabilidad como autoridad espiritual sobre su hijo de asegurarse que se sienta amado, aceptado y aprobado. Usted tiene la responsabilidad de bendecir a sus hijos. 

Además de eso, la mayoría de los niños desarrollan sus conceptos de quién es Dios y cómo es Él de la imagen que tienen de sus padres. Si su padre es malo, criticón y áspero, inevitablemente los hijos crecerán con una manera distorsionada de ver a Dios. Si el padre es amoroso, bondadoso, compasivo y justo, el hijo entenderá mejor el carácter de Dios. 

Una de las razones por las que hablo tanto de la bondad de Dios es porque vi a mi padre ejemplificarla. Ninguna persona pudo haber representado mejor a Dios ante los hijos Osteen que mi papá. Aun cuando  cometíamos un error o nos desviábamos, a la vez que mi papá se mantenía firme, también era amoroso y bueno. Él nos guiaba al camino correcto inmediatamente. Nunca usó tácticas ásperas para meternos de nuevo al camino; nos amó hasta corregirnos y aunque era un hombre muy ocupado, siempre tomaba tiempo para nosotros. 

Nos animaba a hacer grandes cosas, a cumplir nuestros sueños. Solía decir: “Joel, no hagas lo que yo quiero que hagas. Haz lo que tú quieras hacer. Sigue tus propios sueños”. 

Mi papá creía en mis hermanos y en mí. Nos decía que éramos grandes, aun cuando sabíamos que no lo éramos, se refería a nosotros como bendiciones aun y cuando sabíamos que no nos estábamos comportando como bendición. 

Mi mamá y mi papá criaron cinco hijos en nuestra casa. De niños, no teníamos programas para niños como hoy en día los tienen en muchas iglesias, todos nos reuníamos en el mismo auditorio. Mi hermanita, April, y yo solíamos sentarnos en la primera fila de ese antiguo edificio donde cabían unas doscientas personas. Jugábamos al “gato” (o también conocido como “cruces y círculos”) durante toda la reunión. (Estoy confesando esto para que usted sepa que todavía hay esperanza para sus hijos. Yo no puse atención, y Dios me hizo un pastor. ¡Quién sabe qué hará con sus hijos!). 

Mi papá estaría en la plataforma, y mi mamá nos tendría a nosotros cinco en una fila, mientras alzaba sus manos, alabando a Dios con sus ojos cerrados. Sin embargo, tenía la sorprendente habilidad, con todo y sus ojos cerrados, de saber cuándo nos estábamos portando mal. 

Eso me asombraba muchísimo. ¡Creo que era mi primera experiencia con el poder sobrenatural de Dios! Veía a mi mamá para asegurarme que tenía cerrados los ojos antes de hacer algo para molestar a mi hermano, Paul. Sin perder un segundo, mi mamá bajaba lentamente una mano, con mucha gracia me tomaba el brazo, ¡y me daba un fuerte pellizco! Yo hubiera querido gritar pero sabía que lo mejor era no hacerlo. Y después, mi mamá levantaría de nuevo su brazo para continuar alabando al Señor. 

Pensaba: Mamá, tienes un don. ¡Eso es sobrenatural!
Estoy bromeando (un poco), pero el punto es que mis hermanos y yo no éramos unos niños perfectos. Cometimos bastantes errores, pero mis padres nunca se fijaron demasiado en nuestras debilidades ni en los problemas. Siempre se enfocaban en las soluciones, constantemente nos decían que éramos los mejores niños del mundo, y crecimos sintiéndonos seguros, sabiendo que nuestros padres no sólo se amaban, pero nos amaban y creían en nosotros, y nos apoyarían pasara lo que pasara. Sabíamos que nunca nos criticarían ni condenarían, pero siempre creerían lo mejor de nosotros. 

Como crecí con la aceptación y aprobación de mis padres, ahora, siendo padre yo, estoy practicando la misma clase de cosas con mis hijos. Estoy hablando palabras de bendición a sus vidas que pasarán de generación a generación, y yo sé que mis hijos transmitirán la bondad de Dios a sus hijos, y así sucesivamente. 

Una de las primeras cosas que hago al ver a mi hijito Jonathan en la mañana, es decir: “Jonathan, eres lo mejor, hombre”. Constantemente le estoy diciendo: “Jonathan, tú eres el regalo de Dios para Mamá y para mí, te amamos; estamos orgullosos de ti; siempre te apoyaremos”. Le digo a nuestra hija, Alexandra, la misma clase de cosas. 

Antes de que se vayan a la cama, les digo a nuestros dos hijos: “Papi siempre será tu mejor amigo”. Victoria y yo siempre les estamos diciendo: “No hay nada que no puedes hacer. Tienes un futuro emocionante ante ti. Estás rodeado del favor de Dios. Todo cuanto toques prosperará”. 

Victoria y yo creemos que tenemos tanto una oportunidad como una responsabilidad de hablar las bendiciones de Dios a nuestros hijos ahora, mientras están pequeños. ¿Por qué esperar hasta que sean adolescentes, o estén en sus veinte años y por casarse, para comenzar a orar que las bendiciones de Dios llenen sus vidas? No, estamos declarando las bendiciones de Dios sobre ellos todos los días de su vida. Y tenemos la plena convicción de que nuestras palabras impactarán a nuestros hijos mucho después de que hayan crecido y tengan sus propios hijos. 

¿Qué está dejando usted a la siguiente generación? No es suficiente sólo pensarlo; tiene que hablarlo. Una bendición no es una bendición si no se habla y sus hijos necesitan oírle palabras como: “Te amo. Creo en ti. Pienso que eres especial. No hay nadie como tú. Eres único”. Necesitan escuchar su aprobación; necesitan sentir su amor; necesitan su bendición. 

Sus hijos pueden estar ya grandes, pero eso no debería detenerle de tomar el teléfono para hablarles y animarles, decirles que está orgulloso de ellos. Quizá usted no practicó bendecir a sus hijos mientras crecían, pero no es demasiado tarde; comience a hacerlo ahora mismo

DECLARE LA BONDAD DE DIOS

 

Debe comenzar a declarar la bondad de Dios en su vida. Declare confiadamente: “El rostro de Dios está resplandeciendo sobre mí, y Él desea ser bueno conmigo”. Eso no es jactarse, así es cómo Dios dice que seremos bendecidos, cuando empecemos a declarar su bondad.

Permíteme hacer algunas declaraciones a su vida: 

- Declaro que usted es bendecido con la sabiduría sobrenatural de Dios, y que tiene una dirección clara para su vida. 

- Declaro que es bendecido con creatividad, con valentía, con habilidad y con abundancia.

- Declaro que es bendecido con una voluntad fuerte y con autocontrol y disciplina propia. 

- Declaro que es bendecido con una magnífica familia, con buenas amistades, con buena salud y con fe, con favor, con satisfacción y realización. 

- Declaro que es bendecido con éxito, con fuerza sobrenatural, con ascensos y con protección divina. 

- Declaro que es bendecido con un corazón obediente y con una actitud positiva de la vida. 

- Declaro que cualquier maldición que jamás se haya hablado sobre usted, cualquier palabra mala o negativa dicha en contra suya, será rota ahora mismo. 

- Declaro que es bendecido en la ciudad; es bendecido en el campo; es bendecido cuando entra; es bendecido cuando sale. 

- Declaro que todo lo que hagan sus manos prosperará y saldrá bien. 

- ¡Declaro que es bendecido!

Le animo a recibir estas palabras y a que las medite; permita que penetren en lo profundo de su corazón y su mente y se hagan una realidad en su vida. Practique hacer algo parecido con su familia. Aprenda a hablar bendiciones sobre su vida, sus amigos, su futuro. Recuerde que una bendición no es una bendición hasta que es hablada. Si usted hace su parte y comienza a hablar audazmente las bendiciones sobre su vida y las vidas de los que le rodean, Dios le proveerá de todo lo que necesita para vivir la vida abundante que Él quiere que tenga. 


Autor: Joel Osteen

FLOREZCA DONDE HA SIDO PLANTADO

 


 


Un día iba caminando en el bosque cuando llegué a un campo grande donde habían crecido unas hierbas muy feas, y donde quiera que volteara, allí estaban, cafés y secas.

Sin embargo, al seguir caminando por la vereda, logré ver una hermosa flor entre toda la hierba, era de un color brillante y vivo, y era asombroso que hubiera crecido justo en medio de toda aquella hierba tan fea. Pensé que exactamente así es como Dios quiere que nosotros florezcamos en el lugar que hemos sido plantados. 

Es posible que usted trabaje o viva alrededor de un montón de hierbas, pero que eso no le detengan de florecer. Reconozca que su ambiente no es lo que impide su felicidad. Algunas personas se la viven queriendo remover todas las hierbas, y pierden mucho de lo que es su vida. 

No se preocupe por las cosas que no puede cambiar, usted no puede cambiar el fluir del tráfico en la mañana, no puede componer a todos en el trabajo, ni puede hacer que los miembros de su familia sirvan a Dios, pero no debería permitir que eso le haga infeliz. De todos modos, florezca, y fíjese en las cosas que sí puede cambiar. Puede cambiar su propia actitud y escoger estar feliz justo donde se encuentre. 

Mantenga una buena actitud y siga floreciendo en donde esté. Si toma la decisión de ser fiel y estar contento, en el momento indicado Dios cambiará las circunstancias, le removerá de en medio de esas hierbas y le colocará en un mejor lugar, pero si no florece donde está, no logrará progresar. Dios nos ha plantado en un lugar específico para que demos mucho fruto, y no es tan importante el lugar en el que estemos. 

Lo que sí importa es: ¿Estamos dando buen fruto? ¿Está brillando nuestra luz? ¿Somos buenos ejemplos? ¿Pueden ver las personas el gozo del Señor irradiando de nuestra vida? Si sigue floreciendo en el lugar en que está, en el tiempo de Dios, Él le transplantará y le pondrá en tierra nueva donde podrá dar aún más fruto, pero si no está contento donde está ahora, nunca llegará a donde desea estar. 



POR: JOEL OSTEEN

miércoles, 5 de junio de 2013

LOS PILARES DEL EVANGELISMO, LA LIBERACIÓN Y LA ORACIÓN


 



LOS TRES PILARES

“Por lo general, Dios me habla a través de los sueños. Yo leo la Palabra, intercedo y luego me duermo y comienzo a ver. Hace tres años, tuve un sueño en el que Dios me pedía que recordara cómo se levantó el ministerio. Me pidió que recordara mi primer amor. Yo le dije: la oración fue mi primer amor; luego, la pasión por la liberación y el evangelismo. 

Entonces Dios me dio la llave de la estabilidad y entré por una puerta donde Él me mostró tres pilares que representaban la Oración de intercesión, la Liberación y el Evangelismo. Y me dijo: Debes fortalecer los pilares del ministerio. Levántalos, ora por ellos y establécelos”.

La importancia de tener pilares es la formación de la iglesia, el cuerpo de Cristo. Al ponerlos en práctica edificamos nuestra fe. Como iglesia, hemos recibido mucha revelación y conocimiento, y cuando vayamos a la presencia de Dios, Él pondrá demanda en lo que hayamos recibido. Si no practicamos lo que aprendemos, ¿de qué nos sirve haberlo aprendido? Líderes, debemos tener cuidado con el espíritu de Grecia, el espíritu de intelectualismo. El Reino no se trata de cuánto sepamos, sino de cuánto hacemos con lo que sabemos. Levantémonos y reforcemos los pilares de nuestros ministerios.

TRAER LAS ALMAS A TRAVÉS DEL EVANGELISMO

El evangelismo nace a través de la intercesión. Cuando nosotros oramos, clamamos por las almas y pagamos el precio por ellas, comenzamos a entender por qué el Padre ama tanto las almas. Dios ama las almas porque Él dio a Su único Hijo por ellas. Él pagó un sacrificio doloroso por cada una de ellas. Jesús derramó su sangre por las almas. Debemos orar e interceder en el Espíritu Santo para que Dios nos revele cómo ganar las almas.

La profeta compartió otro sueño con la audiencia:

“Durante el mes de diciembre me iba a dormir leyendo todas las Escrituras relacionadas con el poder del pacto de la sangre de Jesús y las declaré sobre la iglesia y mi familia. En ese tiempo, tuve un sueño con el Ministerio El Rey Jesús y un estadio. Llegué al estadio y vi a una multitud de muchas denominaciones –bautistas, pentecostales incluidos–. El estadio tenía gente hasta la mitad y la gente estaba repartida por todo el lugar, y clamaban hacia mí y yo les pregunté qué querían de mí. Ellos respondieron: ‘por favor, comienza a interceder para que puedas atraer las almas aquí’. Yo respondí a la demanda diciendo: ‘Okay, lo voy a hacer, pero déjame ir a bañarme con leche primero’. Mientras salía, vi una ducha en el cielo que comenzó a soltar leche sobre mí”

Si queremos el crecimiento y la multiplicación en la iglesia, si queremos afirmar, discipular y enviar, debemos evangelizar primero. Si no evangelizamos, ¿a quién vamos a enviar? Éste es un asunto serio en nuestras iglesias. ¿Quién vendrá a nuestra iglesia si no intercedemos por las almas?

A veces, necesitamos rogarles a los cristianos que oren con nosotros, pero éste es un desafío que tenemos que enfrentar y superar. Hay poca motivación para evangelizar porque creen que los nuevos tienen que hacerlo. ¡Esto está mal! La oración y el evangelismo son una demanda y una responsabilidad para todos en el cuerpo de Cristo. De hecho, tenemos que dejar que los nuevos evangelicen porque predican en su primer amor.

¿Qué le pasó a nuestro primer amor? ¿Qué pasó con el fuego y la pasión de nuestro primer amor? En el mundo dicen que perdemos nuestro primer amor a los seis meses, pero eso es mentira. Debemos pedirle a Jesús que no permita que nuestro primer amor decrezca en nosotros. Debemos pedirle al Señor que nos envíe a predicar el evangelio a lugares donde nadie quiere ir. Después de que ganemos las almas, debemos practicar lo que el Apóstol o el Pastor nos ha enseñado y discipularlos. Una persona que nosotros evangelizamos trae dos familias a la iglesia. La iglesia la vamos a llenar con el evangelismo, la afirmación y la disciplina.

LA CARGA POR LA LIBERACIÓN

“En otro sueño, me encontré cargando una gran maleta en mi espalda como de 25 kilos, y trepaba una pendiente empinada. Delante de mí iban caballos y mulas, y yo lloraba porque la maleta era tan pesada. Yo oraba por las iglesias bajo nuestra cobertura, y llevaba un vestido y recuerdo que cuando me agachaba se me veían las piernas y yo me avergonzaba así que trataba de cubrirme. Cuando llevamos grandes cargas y la cosa se pone difícil, nuestro carácter es atacado.

En el sueño, había hombres y mujeres a mi alrededor y les pregunté a los hombres: ¿No ven la carga tan pesada que estoy llevando? Y los hombres comenzaron a ayudarme, pero se detuvieron diciéndome: ‘No podemos llevar tu carga porque no podemos quitarla de tu espalda. Está pegada a ti. No la podemos sacar’. De repente, vi a una pastora mirándose al espejo y le pregunté: ‘¿Qué haces? ¿Por qué no vienes y me ayudas?’ Sin nadie para ayudarme, sentí el espíritu de un pastor a mi lado y finalmente llegué al final de la pendiente. Cuando recuerdo este sueño me dan ganas de llorar porque recuerdo lo pesada que se sentía la carga. Recuerdo que me preocupaba que pudieran ver mi cuerpo y me avergonzaba que la gente me viera desnuda, pero me dije a mí misma: ‘Tengo que llevar esta carga’.

Cuando finalmente alcancé la cumbre, me hallé en tierra llana y suave, y finalmente pude bajar la carga. De inmediato fui transformada y me pusieron un micrófono en la mano. Me paré delante de la iglesia y le pregunté: ‘¿Qué están haciendo? ¿Qué es este desorden que tienen aquí? Todo el mundo muévase ahora y comencemos a liberar tu familia que ha estado atada por maldiciones generacionales y espíritus ancestrales”.
A través de este sueño, Dios le dice a la iglesia que hay una carga por liberar al pueblo de Dios y que muchos familiares no salvos que todavía están atados por demonios porque no estamos de pie liberándolos por medio de la oración.

¡Podemos liberarlos con la oración! Debemos enviar la Palabra de liberación como lo hizo Jesús. Debemos ponernos el delantal del servicio con la armadura de Dios e ir a las cárceles a liberar a los cautivos de las ligaduras espirituales. ¡Ora para que se levanten la liberación, el evangelismo y la intercesión! Éstos son los pilares de la iglesia. Tenemos que enojarnos, echar fuera al diablo de nuestras familias y ordenarle al espíritu de incredulidad que se vaya.
¡LEVANTA TU ORACIÓN INTERCESORA!

La oración en la madrugada trae el rompimiento y el crecimiento en la iglesia, especialmente cuando oras una palabra profética dada por un hombre de Dios o un apóstol. Cuando tomamos la palabra de Dios y comenzamos a interceder declarando y profetizando la Palabra, y el rompimiento vendrá. Satanás, los demonios, los principados, las potestades y todo el Infierno deben oír tu voz y saber que eres un intercesor. Eres un Ezequiel reparando la brecha para que las almas no vayan al Infierno. Debemos clamar e interceder por las almas. Debemos ser una voz de Cristo y no un eco. Nosotros, la Iglesia, debemos levantarnos en oración, no sólo para dar a luz almas en el espíritu.

Hay muchos pastores cuyas esposas están muy cómodas y dejan que sus esposos lleven la carga. Los pastores deben soltar a sus esposas para que ellas también puedan servir a Dios. No hay excusa para que una mujer de Dios no sirva a Dios, a tu casa y a tu iglesia. Tus hijos no son una excusa ni tampoco lo es que no seas popular en la iglesia. 

Cuando tenemos revelación del Espíritu, no hay demonio en el Infierno que nos pueda detener. Mujeres de Dios, debemos levantarnos, caminar en el poder que Dios ha puesto en nosotras y clamar por nuestra herencia. Piensa cuántas herencias hay en la Biblia que nadie reclama. Mujeres de Dios no debemos olvidar que llevamos una herencia en el fruto de nuestro vientre, y debemos decirle a Satanás que nuestros hijos no serán sus sirvientes, sino que conocerán su identidad y autoridad en Cristo y le aplastarán la cabeza.
Tu vientre será lleno de sabiduría y revelación con los mensajes del Apóstol. Ora y activa lo que has aprendido del apóstol y, cuando lo hagas, lo darás a luz. La voz de la sangre habla protección por nuestra causa. Pastores, deben compartir estrategias de entrenamiento para la guerra espiritual con su gente.
Jesús siempre quería al otro lado con sus discípulos. Es tiempo de levantarse en oración de intercesión y establecer pilares en nuestras iglesias hasta que alcancemos el otro lado.


APOSTOL GUILLERMO MALDONADO

SER INTRODUCIDOS A LA GLORIA DE DIOS

 


La presencia de Dios no puede ser manufacturada. Si la tienes puedes avanzar, si no, te quedarás estancado. Hay un ritmo en lo sobrenatural. Cuando pierdes el ritmo, pierdes la ola que el Espíritu Santo quiere mandar. ¿Qué te lleva de gloria en gloria? La revelación.
 
Si no se establece la oración en la iglesia, debes cambiar eso para tener oración continua. Porque en el momento en que remueves la oración de la iglesia te quedas con una fórmula, un método. La oración prepara la atmósfera. ¡La oración es poder!

Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Isaías 60:1-2

Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.-Habacuc 2:14

¿Por qué en Isaías dice que la tierra está llena de gloria y en Habacuc dice de conocimiento de gloria? Esto significa que la gloria está en la tierra pero lo no hay aún es conocimiento de la misma. Por eso estás aquí. Pero sin Su conocimiento, Su gloria se vuelve insignificante. Cuando no tienes conocimiento, llegará el momento en que tu unción dejará de crecer.

¿Qué es la gloria?

La gloria de Dios es la eternidad revelada; es el infinito sin límites de restricción y va más allá de la imaginación humana. No puede ser provocada, agitada ni manufacturada. La gloria va más allá de la unción. La gloria de Dios sólo puede ser atraída.

Para poder caminar en la gloria de Dios debes estar en movimiento espiritual. Dios es atraído al movimiento y no a aguas estancadas. Si el Espíritu de Dios no viene a tu iglesia seguirás estancado. Lo peor que puede suceder es estar lleno de conocimiento sin movimiento. Cuando entras en contacto con el movimiento, no tienes más opción que moverte con él; te moverás de gloria en gloria.

Entra en la gloria

La fe es un requisito para entrar en la gloria. La fe te fue dada para entrar en la atmósfera sobrenatural porque ésa es la atmósfera de Dios. Él quiere introducirte en el movimiento de la gloria. Cuando entra en la gloria, tienes que hacer lugar para dejar que Dios obre.

No es lo mismo tener un hombre con un don en un lugar que tener a Dios mismo en ese lugar. No puedes liberar a miles de personas al mismo tiempo tú solo, pero Dios sí puede. El movimiento de la gloria de Dios es el movimiento de Dios mismo.

¿Qué es el movimiento?

Un movimiento es una acción, una abundancia de eventos, una rápida progresión de eventos o una serie de movimientos. Si no hay acción en tu iglesia o ningún movimiento entonces la gloria de Dios no está allí.
El movimiento incluye todo, lo cual significa que la liberación, las sanidades, los milagros financieros, la revelación fresca, la restauración y el crecimiento en la iglesia están todos incluidos en el movimiento. Hay un movimiento del espíritu sucediendo hoy. Las aguas se están moviendo en ti, el espíritu del Señor está sobre ti.

¿Cuáles son las características del movimiento?

1. Es originado por Dios, no por un hombre.
2. Incluye todo.
3. Es descanso.
4. Va contra el espíritu de religión.

Uno de los efectos del movimiento es entrar en dimensiones de la gloria que nunca hemos visto.
El hambre corporativa da a luz la gloria de Dios. ¿Cómo sabes que la presencia de Dios está allí? Habrá una conciencia del “ahora”. Simplemente sabes que Dios está allí.

La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.

-Hageo 2:9
La gloria más fuerte que he experimentado es cuando Dios cambia corazones. Pero mucha gente está atada a la religión; en el movimiento de Dios hallarás liberación. Recibe el movimiento de Dios y pásalo a todos a tu alrededor. La gloria postrera es mayor que la primera. ¡Declárala sobre tu vida cada día!



APOSTOL GUILLERMO MALDONADO

LA LIBERTAD DE LA ESCLAVITUD SEXUAL

 

El sexo fue creado para reproducir Su imagen y semejanza sobre la tierra, para disfrutarlo y la consumación de la relación sexual en la unión.  

Esto representa espiritualmente nuestra unión con Cristo. Dios creo el sexo entre un marido y una esposa para tener unión, cual representa en lo espiritual, cuando adoramos a Dios hay una unión con El.

¿Porque el hombre necesita sexo?

El sexo satisface su instinto sexual, le devuelve plenitud de la hombría, intensifica su deseo de amor hacia la mujer, reduce fricciones en el hogar, y la experiencia del sexo para la consumación de la unión con su esposa.

¿Por qué la mujer necesita sexo?

El sexo le trae plenitud de la feminidad, le asegura el amor de su esposo hacia ella, satisface su instinto sexual, relaja su sistema nervioso,  y la experiencia de la unión.

Las causas de las ataduras sexuales:
 1. La carne
2. Los demonios
3. Maldiciones Generacionales
4. La pornografía
5. La idolatría
6. El pecado
7. El corazón

 Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos, envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. –Gálatas 5:19-21

Cuales son la practicas sexuales que son prohibidas por la biblia y que son puertas abiertas para que los demonios vengan a oprimir las personas?

1. La masturbación.

Muchos dicen que los doctores recomiendan esta practica pero eso no deberíamos de darle importancia porque los sicólogos y siquiatras no tienen vocabulario para los problemas espirituales. Por eso ellos al pecado le llaman “asuntos”.
La masturbación trae al pueblo sentimiento de culpabilidad, baja autoestima, muchos otras cosas. Cuando uno se masturba esta pensando en otra persona, Jesús dijo que si miras a una mujer para codiciarla, entonces ya adulteraste en tu corazón. La masturbación es adulterio en la mente.

2. Los problemas sexuales causados por incesto, abuso o por haber sido molestado sexualmente causan que la persona que fue victima se sienta engañada.

Estos provocan que la victima se vuelva emocionalmente fría y se retraiga ante la gente y consigo misma. Algunas victimas de estos tipos de abuso, aun siendo casados se sienten culpables o se vuelven frígidas sexualmente. La mayor parte de individuos que han sido abusados y molestados sexualmente terminan destruyendo su hogar y aun su propia vida…

3. La promiscuidad sexual por elección incluye actos sexuales como la fornicación, el adulterio, la masturbación, el sexo oral, y las practicas de masoquismo sexual…

- La fornicación es una relación sexual entre dos personas que no están casadas.
- El adulterio es tener una relación sexual fuera del matrimonio; infidelidad. Pero aun hay tres formas de cometer adulterio delante de Dios, en la mente, en el corazón y físicamente.
- El sexo oral y anal es la estimulación de los órganos sexuales  como un acto lascivo.
- La bestialidad es el sexo con los animales.

Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios. Hebreos 13:4

 4. Las fantasías sexuales precipitan la actividad inmoral.

Jesús nos advirtió que el hombre es culpable del pecado, tanto de la mente como del mismo acto físico. Es por esta razón que la pornografía, en cualquiera de sus formas, debe ser evitada; porque puede llevar a prácticas de promiscuidad sexual y actos de inmundicia de todo tipo. No podemos jugar con fantasías sexuales en nuestra mente…

Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón. Mateo 5:28

5. La pornografía.

Esto lleva a muchas consecuencias como aumento de las violaciones sexuales y crímenes relacionados con sexo, divorcios causados por los materiales pornográficos llevados al hogar, introduce a los niños a la masturbación y a la necesidad de experimentar su sexualidad…

6. La homosexualidad y el lesbianismo.

Dios ama a la persona que lo práctica pero odia la practica y esa es la actitud con la que deberíamos de tener. Debemos pararnos firmes y estar en total desacuerdo con el pecado de homosexualidad. En otras palabras, debemos amar al ser humano; pero debemos ayudarlo a que abandone ese camino de pecado.

No te acostarás con varón como los que se acuestan con mujer; es una abominación. Levítico 18:22
Algunas causas son: una maldición generacional, el rechazo al sexo del bebé, la rebelión contra los padres, abuso sexual, la dominación paterna o materna, y las relaciones homosexuales voluntarias.

7. El bestialismo.

El bestialismo ocurre cuando personas, tanto hombres como mujeres, tienen fantasías sexuales con animales. En algunos casos, esto ocurre porque sus padres han practicado actos de bestialismo. En otros, son personas cuyos padres nunca les dieron amor y cayeron en este pecado. He conocido casos en los que las personas han tenido relaciones sexuales con perros, caballos, vacas, etcétera…

A cualquiera que se eche con un animal, ciertamente se le dará muerte. Éxodo 22:19

 8. Los abortos.

Las mujeres y hombres que han practicado abortos deben ser liberadas del espíritu de asesinato. Lamentablemente, la mayor parte de los doctores dicen que esos fetos no tienen vida, y que por lo tanto, nadie está muriendo. Pero, la palabra de Dios dice que Él ya les ha dado aliento de vida, que ya son seres humanos que sienten el dolor, el rechazo, el amor y el odio…

Si hubiéramos sido abortado no estaríamos aquí en estos momentos.

9. La practica del sexo anal.

Esto puede llevar a una de las personas a practicar la homosexualidad. Algunas mujeres se sienten tan desagradadas que no pueden hablar de esto en una reunión o sesión de consejería o liberación. Las personas que practican o han practicado el sexo anal, tienen una gran necesidad de ser libres de espíritus de lascivia, homosexualidad, degradación, depravación, perversión, culpabilidad, vergüenza y baja autoestima…

10. Actividades sexuales con demonios.

A través de la historia, se han conocido frecuentes casos de demonios que se acercan a una mujer o a un hombre y tienen relaciones sexuales con ella o él. Hay dos espíritus involucrados en este tipo de prácticas: Espíritu “íncubo”: demonio con apariencia de varón que estimula y lleva a la mujer a tener placer sexual. Espíritu “súcubo”: demonio con apariencia femenina que estimula y lleva al hombre a la eyaculación.

Y había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y ellas les dieron a luz hijos. Estos son los héroes de la antigüedad, hombres de renombre. Génesis 6:4

Las consecuencias de las practicas ilícitas:

¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. 1 Corintios 6:9-10
Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. Apocalipsis 21:8

Soluciones a las practicas ilícitas:

Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual. 1 Tesalonicenses 4:3

Si esta en unas de estas practicas o estuvo entonces necesita hacer lo siguiente:

1. Arrepentimiento sincero.
2. Lleva cautivo todo pensamiento a la obediencia de Jesús.
3. Huye de toda tentación y de todas estas practicas.
4. Cambia toda relación que te lleva a pecar en contra de Dios.
Tiene que agarrar todo, revistas, videos, etc.. y los tira a la basura. Un pensamiento cambia tu conducta, tu manera de vivir y termina cambiando tu destino. Cubre tu mente todos los días con la sangre de Jesús.
¡La liberación es para aquellos que se arrepienten de verdad y están desesperados para ella!


APOSTOL GUILLERMO MALDONADO